Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, son de J.K-soy-mas-rica-que-la reina-Rowling. Sólo los he secuestrado para este sad... (Perdón, eso era de otro fic) para este romántico (y un poco bizarro) fic.
Los protagonistas son Hermione (las chicas primero) y Draco. Dirán ¿que no era slash? pues lean y juzguen...

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La relación con el chico de la casa del León había empeorado el último tiempo.
Sus constantes preocupaciones, el acecho permanente de los Death eater y las sucesivas muertes en su pequeño círculo de amistades habían desembocado en una conducta... errática por decir lo menos. Cuando comenzaron a salir en quinto año decidieron, de común acuerdo, continuar con las odiosidades a nivel de pasillos para mantener las apariencias. Un notorio alto al fuego solo atraería sospechas sobre los archienemigos más famosos de todo Howarts.
Ahora, dos años después, era casi innecesario fingir. El niño que vivió (que dejo de ser niño en el sofá de la sala común de Slytherin) aparentemente descargaba la tensión entre batallas en los brazos de alguien que ciertamente no era su pareja "oficial".
Harry evitaba a Draco descaradamente, lo cual sólo conseguía enfurecer aun más a la serpiente, que comenzó a atar cabos y a estrechar la vigilancia en torno a su escurridizo amante.
Finalmente, una tarde lo vio regresar sólo a la torre, ni Hermione ni Ron lo acompañaban. Se acercó de prisa y tomándolo de los hombros lo acorraló contra la pared. Lo que vio reflejado en las esmeraldas le heló la sangre. No encontró odio ni dolor, estaban... vacías, no quedaban vestigios de la alegría o esperanza que hasta hacia poco les otorgaba su hermoso brillo
- Cachorro ¿Que sucede?
Se sorprendió a si mismo al dejar de lado el tono recriminatorio junto con la pequeña representación del novio celoso que tenia preparada. El rostro inexpresivo del Gryffindor fue todo lo que obtuvo por respuesta. Acercó sus labios a los de su amante que permaneció indiferente durante el fugaz beso. Todo en él, su piel, su rostro, sus ojos, era un gran despliegue de frialdad. Algo serio le ocurría de eso no cabía duda. El Sly le acarició suavemente el rostro con el índice flectado. Se separó en silencio, dejándolo ir superado por su descubrimiento.
Una punzada de dolor hirió al Slytherin en un lugar impensado, esto no tenia ni remota relación con su orgullo,- " Mal momento para comprobar que me enamore en serio" - pensó, apoyando su frente en la pared, dejando resbalar algunos mechones sobre su rostro.
Obviamente sus presunciones estaban erradas, no había nadie mas en la vida de Harry, simplemente... Ese no era Harry...
Los siguientes días continuó con su evaluación de sus actitudes, era más que evidente el cambio que había operado en él ¿Cómo pudo permitir que sus celos irracionales lo cegaran? Aquel probablemente se veía como "Su" Harry, sin embargo no se comportaba como él, incluso sus movimientos eran diferentes.
Ignoraba de qué tipo de magia se trataba, pero debería averiguarlo por su cuenta.
Interiormente comenzó una batalla entre su amor propio y lo que sentía por Harry. Necesitaba ayuda y no podía confiar en nadie de su casa para ello.– "¡La sangre sucia…! ¡Maldición! ¿Por qué tengo que depender de su ayuda precisamente en este momento? El mal menor... piensa en lo que él debe estar sufriendo".
IIIIII
Durante la cena, una de las lechuzas de Howarts depositó una pequeña nota en el plato de Hermione Granger. La chica dejó su pastel de carne un momento para darle un minuto de atención a su correspondencia, tomó grácilmente el trozo de pergamino con la mano derecha y lo desplegó con un rápido movimiento del índice y el pulgar. El mensaje era breve pero muy específico. "Lechucería, dentro de diez minutos. Es Importante". Ciertamente no llevaba firma. Escrutó el gran comedor sin encontrar ninguna mirada culpable o al menos sospechosa. Dudó un momento si comunicarlo a los demás, entiéndase Harry y Ron. Su relación con el pelirrojo estaba caminando relativamente bien, como para arriesgarse a una escena de celos sin motivo. Y Harry... Harry andaba extraño el último tiempo, no podía culparlo, tenía motivos de sobra. Decidió no importunarlo con una nimiedad y acudir sola. Su intuición le decía que esto distaba de ser una broma, y su intuición nunca le fallaba.
Por supuesto, de toda la población de magos, brujas y squib del mundo mágico la última persona a quien esperaba encontrar en ese lugar era...
- ¿Malfoy?
- Granger, Viniste - casi había decepción en la antipática voz.
- No estaría aquí de haber sabido...
- No te quitaré mucho tiempo
- Se breve, quiero retirarme pronto - pese a la notoria molestia que le provocaba el inesperado encuentro la chica conservaba sus modales.
- No es más agradable para mi Granger - intentando controlar la hostilidad que se le colaba por los poros - Si no fuera REALMENTE IMPORTANTE jamás estaríamos sosteniendo esta conversación...
- ¿Podrías ir al meollo, por favor?
"Diablos, esto será mas difícil de lo que pensaba"...- hablando para si mismo al no encontrar las palabras apropiadas
- Malfoy, estás malgastando mi tiempo de estudio - Perdiendo la paciencia
- ¿Has notado diferente a Potter estos días?
- ¿Y eso que tiene que ver contigo?
- ¿Lo has notado si o no? – con hostilidad
- Pues ahora que lo mencionas... ¿porque discuto esto contigo? lo siento Malfoy no tengo tiempo para perder en adivinanzas.- La chica de cabello castaño hace el ademán de retirarse pero el rubio la toma de los brazos para detenerla, acercándose para susurrarle al oído.
- Lo diré una sola vez así que presta atención, y si lo repites ante otra persona como… la comadreja lo negaré aun bajo tortura.
- Está bien, te oigo.
- Tu amigo Harry tiene algo que me pertenece, pero de momento no puede regresármelo porque... él no esta en Howarts.
- ¿De que hablas? El esta cenando en este momento. - La serpiente se aleja un poco de la Gryffindor para apoyarse en la pared.
- Pon un poco de atención en los detalles, haz memoria ¿ha actuado de manera normal los últimos días, tal ves semanas? - La joven bruja se quedó pensativa largo rato analizando la situación, ¿Podría ser que...?
- El comportamiento de Harry no es algo que te concierna. Si actúa de manera un tanto hostil es debido a los problemas que le causa ya sabes quien, y los Death eater, entre ellos... tu padre.
- ¿Vas a permitir que la animadversión que sientes hacia mi ponga en riesgo la vida de tu querido Harry?
- Realmente me estas haciendo perder la paciencia Malfoy. ¿Podrías dejar de balbucear y hablar con claridad? ¿O te lo impiden tus aristocráticos genes?
- Algo o alguien se pasea por Howarts en el cuerpo de Harry. Asiste a clases, cena en el gran comedor, duerme en la torre, juega Quidditch...
- ¿Y…? ¿Eso lo convierte en...?
- Hay solo un detalle que el impostor pasó por alto.
- Malfoy estas delirando.
- Su piel, ¿lo has tocado últimamente? Nada comprometedor, al pasar el jugo de calabaza o al saludarlo por la mañana tal vez - su voz era imperturbablemente distante.
- Es normal que rechace el contacto físico... no es que deliberadamente evite que...
- Su temperatura corporal es demasiado baja para un humano, para cualquier mamífero...
- Por favor Malfoy...
- Y su piel... a simple vista es igual a la tuya o la mía, pero al tacto... tiene la textura de una ser...
- ¿y tu como sabes eso? - el Slytherin se sonrojó pero salió del paso airosamente -
- Yo no me compadezco de su situación, si es necesario obsequiarle un golpe jamás me negare el gusto.
- No esperaba otra cosa de ti Malfoy.
- Si no me crees, compruébalo tu misma. Si te busqué no fue precisamente porque me agradaras, sino porque necesito la ayuda de alguien... necesito TU ayuda. No me rebajaría sino fuera por... arghh olvídalo.
El rubio giró sobre sus talones dirigiéndose a la salida, pero la voz de la joven bruja lo detuvo
- Sólo una pregunta más, Malfoy.
- Dime - respondió sin voltear...
- ¿Que puede tener Harry que te pertenezca...?
Cambiando sutilmente el tono de voz
- Algo que me robó y que quiero que conserve - El lenguaje corporal del chico completó el resto de la información, Hermione no pudo evitar sonrojarse al comprender la situación - Y eso es todo lo que sabrás, lo demás pregúntaselo al verdadero Harry cuando lo encuentre...
Hermione permaneció un rato en la lechucería digiriendo la confusa entrevista con el Slytherin. Si hubiera tenido la misma conversación con cualquiera le habría respondido lo mismo. No acostumbraba compartir sus temores con nadie, ni siquiera su novio. Bueno... tal vez solo con una persona...
Amaba a Harry. Inconscientemente el chico de ojos esmeralda, había terminado ocupando el lugar de su corazón destinado al hermano que nunca tuvo. El paso de los años y las dificultades fortalecieron su amistad. Tal vez porque, a pesar de todo, en el fondo aun se sentían solos. La chica no podía comparar su carga de ser "la bruja mas lista de Gryffindor" (y probablemente de todo el colegio) con lo que le había tocado vivir al huérfano, pero aun así, este la comprendía.
El ser diferentes los hacia especiales, pero también los distanciaba de los demás.
El chico que vivió, debido a su infancia, no estaba habituado a las demostraciones de afecto, le incomodaban, en cambio apreciaba el cariño y el apoyo de otras maneras. Cuando estaba en problemas siempre la buscaba. Si no podía hablar de ellos se sentaba a su lado en silencio, apoyándose en su hombro o en su regazo, como un niño pequeño. Ron sabia que esos momentos eran privados, inicialmente sentía el aguijonazo de los celos, con el tiempo comprendió que el fuerte lazo entre sus amigos no competía con el amor de su novia. Simplemente, era de una naturaleza distinta.
Sorpresivamente Harry comenzó a evitarla, no le molestaba que no le dirigiera la palabra, no era la primera vez que se cerraba producto de la rabia, el dolor o la tristeza. Lo que realmente le dolía era que rehuyera su presencia
Esa fue la primera señal de alerta que notó Hermione. Temía que algo aun más grave le estuviera ocurriendo.
Y luego, sin mas, le llegó la misteriosa nota que resultó ser de Malfoy. El hecho que, en todo Howarts, el único que aparte de ella había notado que "algo" le ocurría a su amigo fuera precisamente quien menos se lo esperaba la descolocó ¿Que sucedía con Malfoy? La última insinuación que lanzo al salir... su actitud... si aquello era una broma, se estaba tomando demasiadas molestias.
En su mente se repetían incesantemente las palabras de Draco pero dos frases captaron su atención como un gran letrero de neón, una fue la enigmática declaración echa al retirarse, la otra... la hizo experimentar cierto grado de culpa "¿Vas a permitir que la animadversión que sientes hacia mi ponga en riesgo la vida de tu querido Harry?"
¿Y si era cierto? ¿Y si Malfoy había descubierto el motivo por el cual se comportaba tan extraño? ¿Y si realmente "algo o alguien" usando las palabras del rubio, lo estaba suplantando...? Harry valía mas que una infantil rivalidad o... su orgullo.
Notas de la autora
(Su review es mi sueldo, gracias)
Ese fue el primer capitulo, espero les haya gustado. Las opiniones y críticas constructivas son bienvenidas...
¿Tomatazos? err, no gracias, me los prohibió el medico.
La Diosa del lago.



