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Notas del capítulo:
Se me ocurrió este pequeño fic Hilson cuando pensaba en hacer uno, ya que tenía ganas de escribir algo Hilson.
Como es el primero, sed un poco condescendientes, House no es el House que conocemos (Cuesta mucho hacer un House como en la serie, tan rudo).

Bueno, aquí os lo dejo!!
Era un día normal en el Princeton Plainsboro. Gregory House estaba en su despacho, sentado en su silla y escuchando música. Foreman, Chase y Cameron estaban ayudando en urgencias o pasando consultas, ya que no tenían ningún caso entre manos.

Hacía un par de días que el dolor de la pierna había aumentado aún más de lo normal, se tomaba el doble de Vicodina para hacer el mismo efecto. Llevaba dos noches casi sin dormir, y tenía un mal humor de perros.
Casi sin darse cuenta, la mano de House viajó hasta su bolsillo y sacó el frasco de Vicodina. Lo abrió y una pastilla viajó hacia su boca, notando como bajaba por la garganta. Sabía mal, pero no le importaba si hacía que el dolor de su pierna disminuyese un poco.

Con dolor se levantó de la silla y comenzó a caminar por la sala, intentando que el dolor apaciguara un poco. Así, paseando, lo encontró Wilson.

- House, ¿qué haces?- preguntó

- Es que me gusta pasear- dijo House irónico, intentando esconder la mueca de dolor. Pero Wilson lo vio.

- ¿Te duele mucho?- preguntó entrando y cerrando la puerta tras de sí.

House asintió con pesar, cogiendo de nuevo el bote de Vicodina. Pero Wilson se lo arrebató.

- House, tomas demasiadas.

- ¡Me ayudan a soportar el dolor!- exclamó el nefrólogo, con urgencia, intentando cogerle el bote de Vicodina. Pero Wilson no lo permitió.

- Siéntate- le ordenó, pero House no obedeció- siéntate o lanzo la Vicodina por la ventana junto con tu bastón, y a ver como caminas luego.

House se sentó en la silla, derrotado. Delante de Wilson dejó entrever un poco el dolor que estaba sufriendo, llevándose las manos a la cabeza con desespero. Wilson suspiró, no podía ver a su amigo así. Le había echo muchas malas pasadas, ponía a prueba su amistad día sí, día también… pero le quería. Y mucho. No podía verle así.

- Túmbate y bájate los pantalones- ordenó Wilson

- …

House no supo qué hacer. ¿Wilson le estaba pidiendo que se bajase los pantalones? ¿Para qué? No pudo evitar hacer una de sus bromas.

- Si quieres follarme no creo que sea el momento ni el lugar, si quieres te hago un hueco esta noche- dijo House levantando una ceja elegantemente

- ¿Argg porqué eres así? ¡Hazme caso y quítate los pantalones!

House hizo caso, con lentitud se desabrochó el cinturón, el botón del pantalón, la cremallera… y se bajó los tejanos. Luego se tumbó en el launch de nuevo. Wilson por su parte, había sacado una crema de la maleta de House.

- Oye, no usarás eso como lubricante, es muy cara…- comenzó House

- Cierra el pico- dijo Wilson

Wilson abrió el frasco de crema, se puso una cantidad generosa en las manos y se la esparció bien por ellas. Seguidamente puso las manos en la pierna de House, y comenzó a masajear. House emitió un gemido de dolor al notar la presión de Wilson en su dolorida pierna.

- Dime dónde te duele más- susurró Wilson, y House señaló con el dedo un punto más o menos en el centro del muslo. Wilson comenzó a masajear esa parte, haciendo presión.

De vez en cuando House dejaba escapar gemidos entre doloridos y gustosos; y Wilson sonreía con cada sonido que escapaba de la boca de House y que intentaba acallar.
Mientras el rato iba pasando, House cerró los ojos y se concentró en sentir la presión que las manos de Wilson ejercían sobre su pierna, notando como poco a poco el dolor disminuía. No podía evitar que gemidos saliesen de sus labios aunque intentara acallarlos. Es que lo hacía tan bien…

Al terminar, House dejó escapar un suspiro de agrado, acomodándose mejor en el launch.

- Gracias…- susurró antes de caer en un profundo y reparador sueño.

Wilson sonrió, mientras veía como su amigo dormía. Se acercó a su rostro sigilosamente, y le acarició la barba de dos días que se dejaba expresamente. Hacía tiempo que notaba que lo que sentía por ese hombre era mucho más fuerte que una amistad. Había intentado negárselo, había intentado salir con mil chicas… pero nada funcionaba, el pensamiento de su Greg siempre estaba ahí. Aunque sabía que Greg no era para nada homosexual, de hecho, él mismo no se consideraba gay. Sólo… “sólo lo amo a él, eso no me convierte en gay” pensó mientras acariciaba la barba. Sin pensárselo, siguió un instinto y se acercó a los apetitosos labios del nefrólogo. Se los miró con una mezcla de deseo y ternura, y suavemente rozó los labios contra los suyos. Una descarga eléctrica le recorrió el cuerpo, nunca le había pasado eso con nadie.
Antes de que House se diera cuenta, Wilson detuvo el beso. Salió rápidamente del despacho de House, con el corazón latiendo desbocado, lamiéndose los labios y recordando el gusto de los de House.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
- ¿Te vas a casa?

- Sí, ya es mi hora- respondió House.

Estaban en la entrada del Hospital, House estaba fichando para irse y Wilson había ido a verlo.

- ¿Te… te duele la pierna?- preguntó Wilson mientras acompañaba a House a la salida.

- El dolor de siempre- respondió House sin mirarlo- cuando termines ven a mi casa, quiero enseñarte algo.

Antes de que Wilson pudiera replicar o decir algo, House se había ido, dejándolo con la palabra en los labios. Sonrío mientras veía como se marchaba cojeando, y volvió a su despacho.

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House estaba en su casa, tocando el piano, con un vaso de whisky por empezar y al lado el pote de Vicodina. El masaje de Wilson había echo maravillas con su pierna, en una tarde sólo había tenido que tomarse un par de pastillas, cuando normalmente se tomaba cuatro.

Mientras esperaba a que Wilson viniese, House tocaba el repertorio de Bach que tenía en su cabeza. Cómo adoraba la música de ese hombre. Le encantaba pasar los dedos por las teclas, tocando melodías que en su día fueron tocadas delante de burgueses y gente importante, imaginando otras épocas y otra vida…

En ese momento sonó la puerta. No hacía falta mirar por la mirilla, sabía quién era. Abrió la puerta y allí se encontró a Wilson.

- ¡Hombre, el hombre-milagro!- exclamó House

- ¿El hombre-qué?- preguntó Wilson confuso, mientras entraba en el apartamento de House.

- Tu masaje ha hecho maravillas en mi pierna, gracias- dijo House, sonriendo.

- Me… ¿me estás agradeciendo?- preguntó Wilson anonado

- Sí, ¿tanto te sorprende?- dijo House, sentándose en el sofá.

- Pues… sí- respondió Wilson- no hay de qué. ¿Y bien, qué era eso que querías mostrarme?

- Ven, siéntate- dijo House, señalando a su lado en el sofá.

Wilson se sentó con un poco de recelo. House se comportaba de manera extraña.

- Dime, ¿qué sientes por mi?

Wilson no supo qué decir ante esa pregunta tan directa. Se quedó mirando a House con la boca abierta, sin saber qué responder.

- Vamos, Jimmy, responde- dijo House, sacudiéndole levemente

- Pues… yo…- se había quedado sin palabras.

- Me estaba quedando dormido pero he notado tu beso- dijo House, sonriendo maliciosamente- no besas mal, la verdad.

Wilson levantó la mirada que tenía clavada en el suelo, y vio que House se relamía los labios con una expresión de burla. Un pinchazo le dio en el corazón. Sólo se estaba burlando de él.

Se levantó bruscamente y se dirigió hasta la puerta.

- ¡Eh! ¿A dónde vas?- preguntó House

- Déjame en paz- la voz le tembló al decir eso.

No pudo evitarlo, antes de poder salir del apartamento de House las lágrimas ya habían echo aparición en sus ojos. Le dolía demasiado que House se burlara de él. No sabía lo que sentía, pero no tenía derecho a reírse.

Rápidamente intentó abrir la puerta, pero antes de eso House había llegado a ella, cerrándola. Wilson apoyó su frente en la puerta, de espaldas a House, éste detrás de sí. House estaba a escasos centímetros de Wilson, podía oír perfectamente sus sollozos y podía ver como su pecho subía y bajaba rápidamente.

Cerró la distancia que los separaba y pasó los brazos por el pecho de Wilson, atrayendo su cuerpo hacia él. El oncólogo temblaba, y a House le asustó que su pequeña burla le hubiera afectado demasiado. Acarició suavemente con su barba la sien de Wilson, y siguiendo un instinto seguidamente la besó. Wilson se calmó un poco con ese gesto, pero aún sollozaba. House lo giró y el joven refugió su rostro en la camiseta del nefrólogo, agarrándose fuertemente. House lo abrazó, sintiendo el pequeño cuerpo temblar contra el suyo propio. Se maldijo interiormente, porque eso había sido por su culpa. Pero ahora ya tenía la prueba definitiva de lo que Wilson sentía.

Poco a poco, sin dejar de abrazar a Wilson, House se dirigió al sofá y se sentó, haciendo que Wilson se sentara a su lado.

- Calma, Jimmy… no tienes que decirme nada, con eso me lo dices todo- susurró House.

Wilson miró a House, éste sonreía de una manera… sólo le había visto sonreír así con una persona: Stacy.

House se acercó lentamente a Wilson, y se quedó a escasos milímetros de él, esperando su reacción. Éste supo lo que tenía que hacer, y cerrando la distancia que les separaba, besó de nuevo los apetitosos labios de su doctor. House le devolvió el beso demandante. Wilson besaba y succionaba esos labios con avidez, y entonces House tomó el control de la situación, al conseguir que su lengua entrara en la cavidad del oncólogo. Ambos músculos se enzarzaron en una cruenta batalla por el control, hasta que notaron que les faltaba el aliento y se separaron. Ambos jadeaban al separarse, y en el caso de Wilson, las mejillas estaban sonrojadas y húmedas.

House vio los restos de lágrimas, y sin pensárselo alargó la mano, hasta que su pulgar acarició la mejilla del joven. Poco a poco le limpió las lágrimas con sumo cuidado y suavidad, suavidad que no recordaba haber tenido ni con Stacy en los mejores años de su matrimonio. Sonrió al ver la cara de felicidad que Wilson emanaba, con los ojos cerrados y una sonrisa en el rostro. Se acercó a él, y le besó la mejilla.

- Vamos a dormir- susurró a su oído, provocando un escalofrío en Wilson.

Ambos se levantaron y se dirigieron hacia el dormitorio de House. Allí se quitaron las ropas, y se quedaron con ropa interior. House entró primero en la cama, y esperó a que Wilson hiciera lo mismo, ya que éste estaba un poco cohibido. Se metió en la cama un poco separado de House, pero éste lo acercó a él, pasándole un brazo por su barriga.

- Buenas noches Jimmy- susurró House

- Buenas noches Greg- dijo Wilson.

Ambos sabían que esa noche no habría sexo ni noches locas. Esa noche sólo habría la compañía de alguien, el calor de alguien que durante años había estado cerca y no se habían dado cuenta hasta ahora. El calor de alguien amado.


[b]FIN[/b]
Notas finales:
Pues ale, aquí está!! Espero que os haya gustado, dejad reviews por fis!!!
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--Administrador en 21/05/10 - 03:24 am