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Notas del capítulo:
N/T Lo sé, me puse las pilas XD Les menciono que en el capítulo pasado omití el final, osea que me paso de noche y no lo traducí, les recomiendo que huyan a leerlo antes de leer este, no es que se pierdan algo pero es para que se den una idea de lo que se viene.
“can-can i kiss you?” OH MY!!! XDD

8.- I’m Not Going to Live Forever

(No Voy a Vivir Para Siempre)

*-*

Tom se levanta temprano la mañana siguiente, levantándose de su cama sólo para ser recibido con una dolor de músculos que le hacen sentir como si no hubiera dormido un poco durante las pasadas 5 horas que estuvo yaciendo en la cama, mirando el techo en blanco, sus pensamientos corriendo de mala manera y manteniéndolo alejado de la agradecida oportunidad de dormir.

Lo intentó, realmente lo hizo.
Cerró sus ojos múltiples veces, se giro de lado a lado probando cada posición de descanso conocida por el hombre.
Pero el sueño nunca llegó completamente.

Como sea, él pudo descansar por un poco más de una hora, aunque cuando se despertó no se sintió de esa manera.

La imagen de ese pedazo de papel con el nombre de Bill escrito en él estaba quemando en su mente, escociendo en el interior de sus párpados.
La fecha de muerte…
Se ve tan irreal.

¿Cómo podría estar muerto Bill?
4 marzo, 1909… en el tiempo de Bill es 1908…
Eso significaría que Bill estaría muerto en menos de un año, ¿pero cómo?
¿Por qué?
¿Y por qué tiene que morir tan joven?
Él sólo tendrá 18 años en Marzo del siguiente año.
¡18! ¡Eso es demasiado joven para morir!

Tom se levanta de su cama y se mueve hacia su pila de ropas que no caben en su armario, y saca unas prendas de la parte superior de la pila, moviéndose lentamente y asemejando a un robot mientras lo hace, sus párpados medio abiertos y llenos de sueño.

Los primeros rayos de la luz del sol de la mañana se arrastran a través de las rendijas de las cortinas de su ventana, brillando en pequeñas líneas cruzando la habitación de Tom y dándole vida al mundo.

Completamente vestido, Tom hace su camino de su cuarto y baja las escaleras, un arrugado pedazo de papel en sus manos mientras camina a la cocina.

Él escribe una nota en una servilleta para su mamá, diciéndole que necesita el carro hoy para hacer algunos encargos.
Dejándola sobre la barra de la cocina a la vista de alguien que la vea cuando se levante unas horas después, Tom toma las llaves del gancho y se dirige hacia la puerta principal, caminando en un estado de cansancio hacia el carro.

El sonido de la puerta del carro cerrándose y el motor encendiéndose parecen hacer eco en el silencio de la mañana, mezclándose con cantos mañaneros de los pájaros cantores.

Deja el carro andando lentamente en el camino de la entrada, mientras se sienta por unos momentos, pasando la parte trasera de su mano sobre sus ojos para quitarse el sueño.
Saca el arrugado pedazo de hoja de su bolsillo y lo alisa en el tablero, pasando sus dedos  sobre las arrugas en el papel que había escrito la noche anterior.

En el papel, escrito en la letra redonda de Tom, está una dirección de un cementerio, no demasiado lejos, pero aún es un viaje un poco largo.

Mira las letras y números con incredulidad. Él había mirado en la internet la noche previa después de recobrar la habilidad de respirar y moverse del comedor donde el árbol familiar de Ava estaba dispuesto para que el mundo lo viera.

Sin duda alguna, terminó con una sección específica del cementerio en el cual encontraría la tumba de un joven del siglo XX, Wilhelm Trümper, como el sitio Web lo enumeró.

Mientras lee la dirección otra vez, su respiración se atora en su garganta y sus ojos se humedecen una vez más.
No puede ser real, ¿o sí?

Bien, ese es el por qué está yendo, para tratar de probar que el mundo está mal. Bill no puede estar muerto, simplemente no puede estarlo.

Dejando el pedazo de papel sobre el tablero, Tom posiciona sus manos sobre el volante y retrocede el carro fuera de la cochera.

**

Después de 37 minutos de conducir que se sintieron más como 5 horas, Tom conduce el carro de su mamá a través de las rejas abiertas del horrible cementerio, lleno de piedras que califican a la muerte enterrada en el amoroso abrazo de la tierra.

Maneja por ahí sin un objetivo claro, cada cuando mirando a esas señales pequeñas que le dicen en que sección se encuentra.

Y al final, sus ojos caen sobre una señal redonda y verde escuro con un número 7 escrito en pintura blanca.

Pone el carro al lado del estrecho camino y lo pone en ‘parking’, girando las llaves y sacándolas del encendido, las llaves sonando mientras las echa en su bolsillo.

Por unos pocos segundos, Tom se sienta ahí, sin emociones y mira vagamente las numerosas tumbas, sus palmas sudando en ese momento y sus latidos como si cayera en picada del tejado mientras sabe que una de esas lápidas tiene el nombre de Bill en ella.

Tomando un respiro profundo, sale del carro y se para sobre la brillante y verde hierba, sus ojos ya buscando los nombres sobre las lápidas cercanas al filo del camino.

Y no muy lejos, ve el nombre Trümper gravado en una vieja y gris lápida.
Algún tipo de fuerza lo empuja hacia ella, y antes de que supiera sus piernas están moviéndose, está parado en frente de una completa trama familiar de la línea de la familia Trümper.

Mark y Eleanor Trümper
En amorosa memoria de dos adorables padres…

Los padres de Bill Tom piensa, sus manos enfundadas en sus bolsillos mientras mira las fechas, ambas fechas de muerte muy lejanas a 1909.

Mira al lado, viendo varios nombres de los cuales asume son los abuelos y primos y otros.

Pero entonces sus ojos caen sobre lo inevitable.

Wilhelm Trümper

Camina hacia la  piedra rectangular y gris que se sitúa sobre el piso, las letras ya casi borradas por los años de intenso clima.

Wilhelm Trümper
Un amado hijo y hermano
Nacido el 1 de Septiembre, 1890
Muerto el 4 de Marzo, 1909

-Bill…- Tom murmulla y pone su mano encima de la lápida, deteniéndose en ella mientras lágrimas comienzan a picar en sus ojos, amenazando estallar en cualquier momento.

Sus dedos arañan la parte superior de la piedra, su piel abriéndose debajo de su agarre contra la rugosa superficie, pero él no puede sentir las heridas. El único dolor que puede sentir está creciendo dolorosamente en su pecho.

Bill está… muerto…

-Bill…- Murmulla una vez más, su voz escapando de sus labios y siendo arrastradas por la ligera brisa.

El sol está brillando en el cielo, y sus rayos dorados repartiéndose sobre el mundo, incluyendo el cementerio en el cual está ahora Tom parado.
Y a pesar de las lágrimas cayendo y el corazón roto del muchacho de rastas debajo, el sol continua brillando.

Tom deja escapar un sollozo, el llanto atorado en su garganta y dejando su cuerpo mientras grita. Sus ojos se cierran mientras las lágrimas escapan de debajo de sus párpados cayendo por sus mejillas como ríos, dejando sus caminos húmedos secarse al sol.

Su cuerpo se sacude violentamente con estrangulados sollozos que siguen, sus sollozos haciendo eco por todos lados del cementerio sereno y silencioso.

Con un cuerpo tambaleante, cae sobre sus rodillas, agarrándose de la lápida mientras cae al suelo, ignorando el rocío de la mañana que moja las rodillas de sus pantalones.

-Bill… Mi Bill… ¿Por qué?- Pregunta, sus palabras dichas en un murmullo entre sus sollozos, inaudible al mundo aunque ellos están gritando en su mente.

-¿por qué?... ¿por qué? Termina gritando, dejando caer su cabeza hacia atrás mientras grita al cielo, como sí le gritara a los numerosos dioses sobre él.

Más violentos sollozos sacuden a través de su cuerpo y baja su cabeza, colgando entres sus hombros caídos con sus rastas cayendo alrededor de él y creando una cortina alrededor de su rostro. Con otro sollozo más pregunta en una voz suave y temblorosa al mundo cerca de él, -¿Por qué me lo quitaron?-

Las lágrimas continúan escapando contra su voluntad, algo que a Tom le disgusta, pero no le importa por el momento.
A nadie le importa cuando vienen de perder a un amado.
No se puede luchar contra las lágrimas que vienen de tu corazón roto.

Con su cabeza agachada y ambas manos agarrándose a la lápida, casi abrazándola de cierta manera, dice entre su llanto –Bill… no me dejes, yo… te amo, sólo no me dejes, por favor… por favor no-

Llora mucho, probablemente más que en toda su vida entera, incluso más que cuando su pez dorado murió cuando tenía 5 años.
Pero entonces recuerda que aún puede visitar a Bill…
En este universo paralelo o lo que sea que se desee llamar, Bill no está muerto, aún.
Pero ¿eso significa que Tom está capacitado para decirle a Bill sobre su muerte?
¿Puede engañar al destino y jugar contra el tiempo?

Pasando su antebrazo sobre su rostro, no lo sabe, pero está endemoniadamente seguro que no dañará intentarlo

Mientras se toma unos minutos para retomar la compostura y limpiar su cara de los restos de lágrimas, Tom se para de su posición arrodillada y mira directamente a la tumba en frente de él, leyendo el nombre una vez más junto con las fechas para asegurarse que no ha imaginado la situación entera en una horrible pesadilla. Pero tristemente, todo está justo enfrente de él como lo recuerda, la misma fecha de muerte junto al mismo nombre.

Lleva sus dedos índice y medio a sus labios y los besa ligeramente, tomando el beso de sus labios y colocándolo en la tapa de la tumba con una lágrima.

Dice en un murmullo determinado a la tumba, imaginando el cuerpo del chico de cabello negro yacer en un ataúd alguna distancia debajo de sus pies –No te voy a dejar morir, Bill-

**

Tom deja el carro en el camino de la entrada de la casa y ni siquiera se toma un tiempo para entrar antes de correr en otra dirección, dejando su casa detrás mientras huye hacia el parque, sosteniéndose sus enormes pantalones mientras se precipita hacia la parte vieja del parque forzando a sus pulmones bombear aire dentro y fuera mientras su piernas se vuelven melaza debajo de él.

Alcanza el poste familiar y enreda sus dedos alrededor de la manija, agitándola ligeramente.
Con el viento picando a su alrededor, es llevado hacia el pasado sin cuestionar.

El sol está alto en el cielo en la media tarde, y gira a su alrededor para encontrarse con la larga estructura  de la residencia Trümper, la casa  proyectando una sombra placentera sobre el jardín en el cual Tom está parado.

Dentro de los segundos que está parado ahí, la puerta del frente es abierta de repente y Bill emerge, bajando corriendo los escalones y a través del jardín, sonriendo al muchacho de rastas enfrente de él.

Pero Tom no sólo se para ahí, él parte en una carrera hacia Bill.
Cuando se alcanzan el uno al otro, Tom sujeta sus manos alrededor de Bill en un muy necesitado abrazo, sosteniendo el cuerpo de Bill contra el suyo mientras desea nunca dejarlo ir.

Bill retorna el abrazo, amando la cercanía e intimidad que él carece cuando Tom no está a su alrededor, realizando que Tom es el único humano quien puede llenar el vacío de su corazón, el vacío que sus padres esperan que una mujer joven y hermosa llene en los siguientes años.

-Bill- Tom se atraganta, apretando sus ojos cerrados mientras trata de detener una nueva oleada de lágrimas.
Como sea, falla miserablemente, y en nada de tiempo las lágrimas están cayendo libres desde sus ojos y rondando por sus mejillas sólo para empapar el hombro de la blusa de Bill.

-Estaba comenzando a preocuparme de que no vinieras hoy.- Dice Bill en su voz normal, sonriendo mientras oculta su cara contra el hombro de Tom, sus brazos descansando de forma natural en la espalda de Tom.

Después de unos cuantos segundos él nota su hombro volverse húmedo, como si…
-Sr. Kaulitz ¿está usted… está usted llorando?- Pregunta suavemente, consternado.

Tomo no responde, aunque sacude su cabeza en vano, como sí haciéndolo pudiera convencer a Bill de que el no está llorando, no quiere verse débil enfrente de Bill, frente a él quiere ser fuerte, no alguien debilucho que llora sin sentido.

-Sr. Kaulitz- Dice Bill, alzando una ceja mientras Tom sacude su cabeza –Sr. Kaulitz… Tom… Tomi- Continua, tratando de sonar más reconfortante mientras las lágrimas comienzan a humedecer la piel del hombro a través de la tela de su blusa.

Tom se rehúsa a hablar, pero las lágrimas continúan cayendo y un audible sollozo lo traiciona.

Ante el sonido del sollozo, Bill se separa de forma que puede mirar a Tom, apartándolo de sus brazos así que el muchacho no puedo esconder su rostro en la protección de su hombro.

La cara de Tom está agachada y muerde su labio superior, tratando de esconder las lágrimas con la visera de su cachucha, pero Bill meramente lo alcanza y le levanta la cabeza, colocando una mano en la barbilla de Tom.

Casi ahogo un grito al ver las lágrimas en el rostro de Tom, sorprendido de ver al fuerte Tom roto.
Siente lágrimas picar en sus propios ojos mientras ve el labio inferior de Tom temblar después de ser liberado.

-Tomi… ¿Qué es? ¿Cuál es el problema?- Pregunta suavemente, acercándose y quitando algunas lágrimas de Tom, frunciendo el seño mientras más fluyen en respuesta.

-Yo- Tom tartamudea, pero un sollozo recorre su cuerpo y lo silencia.

Bill le deja llorar por unos momentos antes de dirigir a Tom hacia la cerca que yace el final del jardín, protegida por las sombras de los árboles. Sienta a Tom y se coloca de forma que pueda mirar a Tom.

Después de que Tom se calma un poco, Bill pregunta en un murmullo- ¿Tomi?-

Tom gira su cabeza y mira a Bill, viéndolo a laos ojos mientras detiene las lágrimas de seguir cayendo.

-Tomi… ¿Qué está mal? ¿Por qué estás tan molesto?- Pregunta el muchacho de cabello largo, levantando su mano y quitando los caminos de las muchas lágrimas de Tom antes de colocar una de las rastas de Tom detrás de su hombro.

Tom busca por sus palabras y retiene sus lágrimas mientras comienza suave –Yo… Bill… Yo… Yo te amo-

Bill se paraliza, su mano deteniéndose cerca del hombro de Tom mientras estaba en el proceso de colocar sus desordenadas rastras detrás de su hombro.
Mueve sus ojos desde el cabello de Tom hacia su rostro, conectando sus miradas.
-Sr. Kau- Tomi, ¿Q-qué?- pregunta, no creyendo a sus propios oídos.

Tom sonríe ligeramente, pero su labio inferior tiembla una vez más.
Mueve su mano hacia arriba y agarra la de Bill, entrelazando sus dedos a través de los espacios entre los de Bill, adaptándose perfectamente.

-Dije, Te amo- Repite, pero esta vez sin tartamudear y con un poco más de sentimiento y confianza.

Bill se fuerza a cerrar la boca, y una suave sonrisa jala de sus labios, pero no puede evitar fruncir el ceño en confusión.

-Si eso es lo que dijiste, ¿entonces por qué estás llorando?- Bill pregunta desconcertado.

Tom sacude su cabeza.
-No lo entenderías-

-Pruébame, Tomi.  Quiero entender-

El muchacho de rastas levanta la mirada y busca los ojos de Bill, tratando de encontrar la mejor manera de decirle esas palabras.
-No quiero que me dejes- Se decide a decir en un tono suave.

-¿Dejarlo? Sr. Kaulitz ¿por qué lo dejaría?- Bill pregunta, sacudiendo su cabeza. – También te amo, Tomi-

Tom mueve su cabeza de lado a lado –No, no lo entiendes. Yo no… no quiero que tú te… te mueras- Tartamudea, bajando su cabeza.

Bill se queda silencioso por un momento, pero aprieta la mano de Tom.
-No seas tonto, Tomi, Soy joven… Tú eres joven. No moriré en mucho tiempo, y tú tampoco- Bill dice con un tono ligero, tratando de sonar feliz a pesar de la preocupación del por qué Tom está pensando acerca de la muerte en lugar de todos esos otros obstáculos que tendrán que enfrentar.

Tom suspira, realizando que Bill no puede saber la verdad completa de por qué está tan molesto.
¿Decirle que morirá en menos de un año?
Probablemente mataría a Bill ahí mismo.

-Sólo no quiero que te mueras- Dice Tom suavemente, su cabeza gacha mientras trata de alejar las imágenes de la tumba de Bill. La tumba del muchacho sentado a su lado, el mismo chico cuya mano está sosteniendo la suya en ese momento. Es tan irreal.

Bill trata de sonreír mientras dice –Bueno, Tomi, sabes que no voy a vivir para siempre. Eso no es posible-.

Tom asiente con la cabeza.
-Lo sé, lo sé, esto no es Tuck Everlasting (Juventud Eterna), no hay una fuente de la juventud-

Bill levanta una ceja –Tuck Everlasting ¿Qué es eso?-

Tom sonríe, olvidando por un momento de que no hay manera para Bill de conocer ese libro.
-Es un libro… da igual, no importa-

-Ah, está bien- Responde Bill con suavidad.

Ambos se quedan callados un momento antes de que Bill hable una vez más, apretando ligeramente la mano de Tom y sonriendo con dulzura.
-¿Por qué estás tan nervioso sobre la muerte, de todos modos, Tomi? Estás actuando como si hubieras visto un fantasma-

Tom trata de sonreír- No eso, sólo… tuve un mal sueño-

-Ah- Responde Bill, mirando abajo hacia sus manos enlazadas y pensando en silencio por un momento. -¿Morí en tu sueño, es de lo qué se trata esto?-

Tom asiente ligeramente.
-Sí, se puede decir eso- Dice con suavidad, deseando que lo que realmente vio fuera nada más que un sueño. Un sueño con el que podría lidiar, incluso una pesadilla, ¿pero esto? Eso era una maldita tumba; ¡él la tocó por Dios Santo!

Tom levanta la mirada cuando siente su mano estar siendo apretada una vez más, y se encuentra cara a cara con un sonriente Bill.

-Pero hey, estoy aquí ahora, Tomi, no estoy muerto- Dice Bill con una sonrisa muy grande, su cabeza ladeada a un lado de una manera muy linda.

Tom no puede detener la sonrisa que vence a todos sus dolorosos sentimientos y pronto borra sus problemáticos pensamientos del todo gracias a la sonrisa en el rostro de Bill.

Con una sonrisa, Tom acorta la distancia con su mano libre y pellizca a Bill en la nariz juguetonamente. –Estás en lo correcto, estás aquí ahora, ¿y sabes qué?-

Bill se ríe y con su sonrisa agrandándose pregunta -¿Qué, Sr Kaulitz?-

-Te amo- Tom dice con una sonrisa sincera,

Bill se ríe de nuevo y agacha su cabeza, sonrojándose demasiado bajo la intensa mirada de Tom, sus mejillas calentándose de la misma manera que lo hacen cuando sufre de fiebre, pero esto es causado por dos pequeñas palabras.

¿Cómo puede una frase tener tanto significado?

Mirando arriba con una sonrisa plasmada en su rostro, sus mejillas brillando como la brillante nariz de Rodolfo, Bill pregunta dócilmente -¿Realmente quiere decir eso, Sr. Kaulitz?-

-Claro que sí, ¿Por qué lo duda, Sr. Trümper?- Tom pregunta, ladeando su cabeza a un lado dudando.

Bill simplemente se encoge de hombros y responde.
-solamente tenemos poco más de un mes y esto… esta parte tan intima de nuestra relación sólo ha sucedido las dos últimas semanas. ¿Amor no es una palabra un tanto grande para lo corto de nuestra… nuestra relación, Sr. Kaulitz?- Bill pregunta, tartamudeando sus palabras mientras las dice apenado.

Tom se ríe entre dientes –Muy buen punto, pero no estoy muy seguro de cómo más llamar a este sentimiento-

Bill asiente en entendimiento mientras su conversación termina en silencio, otra vez.

-¿Es como mariposas en su pecho, Sr. Kaulitz?- Bill pregunta en sus murmullo, refiriéndose al sentimiento que Tom no está seguro de nombrar.

Tom asiente.
-Enormes mariposas- Él especifica.

-¿Y tus latidos se aceleran cuando tú… cuando piensas en mi o me ves?- pregunta Bill tímidamente.

Tom se ríe entre dientes de nuevo- A mi corazón le crecen alas y despega cuando te veo, casi igual cuando pienso en ti-

Bill trata de esconder el sonrojo, pero sus mejillas se están iluminando de un escarlata brillante a este punto, y agacha su cabeza avergonzado. Tom meramente aprieta su mano ligeramente en respuesta, tratando de retener su risa ante la timidez de Bill.

-¿Tus palmas comienzan a sudar cuando estás a mi alrededor?- Bill pregunta en vano.

Tom aprieta la mano de Bill y se ríe de todo corazón.
-¿Qué piensa usted, Sr. Trümper?-

Evidentemente, la respuesta es sí, Bill lo nota mientras sus manos se deslizan una contra la otra, ambas cubiertas por una fina capa de sudor causado por los nervios en ese momento.

Bill se ríe antes el gesto y se queda callado otro minuto.

-¿En quién piensa cuando se queda dormido, Sr. Kaulitz?- Pregunta Bill suavemente, mirando dentro de los ojos de Tom y ya no se preocupa por ocultar el sonrojo de sus mejillas.

Tom sonríe y responde calladamente –Tú-

El sonrojo se profundiza en las mejillas de Bill, y sonríe, parpadeando suavemente ante la sólo palabra de Tom.
Sus ojos estudian la cara de Tom por un momento, terminando sobre los entreabiertos labios del chico de rastas.

-¿Sr. Kaulitz?- Pregunta en un susurro.

-¿Sí. Sr. Trümper?-

-¿Puedo… puedo besarlo, Sr. Kaulitz?- Bill pregunta con una pequeña sonrisa.

Tom sonríe.
-No tienes que preguntar-

Bill sonríe y se inclina unos cuantos centímetros hacia adelante, uniendo sus labios y los de Tom en un ligero beso.
Es suave e inocente, escondido entre las sombras de los árboles y protegido de los curiosos ojos de cualquiera que mire desde la ventana de la casa Trümper en ese momento.

Después de separase, Bill mira a Tom y sonríe ligeramente.
-Si esos sentimientos son amor, entonces creo que lo amo más de lo que imaginaba, Sr. Kaulitz- Bill dice con suavidad.

Tom sonríe y aprieta ligeramente la mano de Bill otra vez, pero no puedo evitar notar la mirada llena de problemas en la cara de Bill.

-Pero luces preocupado, Bill ¿Qué está mal?- Tom pregunta, mirando el rostro de Bill, sorprendido por la preocupación gravada en las facciones del muchacho de cabello oscuro.

Bill desvía la mirada.
-Nunca me he sentido de esta manera por alguien más antes, Sr. Kaulitz- Dice vulnerablemente.

-Yo tampoco, no realmente- Tom dice, recordando una vez diciendo la palabra a una chica cualquiera, aunque nunca se sintió de esa manera a su lado, nunca.

-Pero… pero mis padres esperan que me enamore de alguna joven mujer deslumbrante y me case, cargando con el nombre de la familia. Ellos ya han intentado casarme antes,  y de alguna manera siento que ellos no estarán muy complacidos de saber de… sobre esto- Bill dice, moviendo su mano entre él y Tom, refiriéndose a su relación.

-Oh- Tom atina a decir, desilusionado por las palabras de Bill, recordando en que siglo están, e imaginando que tipo de expectativas se esperan de los jóvenes hombres en ese tiempo. En lugar de ser enviados a alguna universidad para un grado de 4 años y entonces un trabajo, los adultos jóvenes están esperando encontrar una esposa adecuada y comenzar una familia por si mismos, bastante diferente del hoy en día.

-¿Tienen que saber?- pregunta después de un momento, mirando de su regazo a los ojos de Bill.

El pelinegro se queda callado por un momento, mordiendo su labio en concentración mientras sopesa los pros y contras de mantener su relación como un secreto. –Supongo que no- Responde muy despacio, viendo como hasta ahora lo han mantenido bien escondido del resto del mundo.

Tom sonríe y enreda sus brazos alrededor de la esbelta figura de Bill, sosteniéndolo en un abrazo fuerte, su intimidad una vez más escondida por las sombras de los árboles a su alrededor.

Bill se acurruca en los brazos de Tom, reacomodándose de manera que puede descansar contra Tom; su cabeza escondida en la curva del cuello de Tom.

Se sonríe a si mismo mientras el sentimiento de una sábana protectora los rodea y protege del mundo exterior. Tom, en cambio, desea fuera capaz de tal cosa mientras las imágenes de la tumba gris aparecen en su memoria una vez más, escalofríos corriendo por su espina dorsal ante el recuerdo del cementerio sólo hace un poco más de una hora. Cierra sus ojos sólo para toparse con la imagen del nombre de Bill grabado en el granito, y tiembla a pesar de la calidez del aire a su alrededor.

-Te mantendré seguro, lo prometo- Susurra suavemente, su frase significando el mundo para Bill, aunque posee un desafío bastante difícil para él mismo.

*-*

 

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Noticias
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--Administrador en 01/05/14 - 09:03 pm 38 Comentarios
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Os pedimos que no utilicéis los guiones a la hora de poneros un nick, ya que está dando problemas cuando se ingresa en la cuenta y hay que cambiar el seudónimo eliminándolo.



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--Administrador en 06/06/13 - 11:37 am 53 Comentarios
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Fuego y Acero en Third Kind


--Administrador en 31/01/13 - 07:54 pm 134 Comentarios